Filosofia Religion y Cultura

Médicos españoles bajo la Inquisición

 

 

 

 

 

 

 



Médicos españoles bajo la Inquisición.

Ángel Rodríguez Cabezas

La Inquisición en España empieza con los Reyes Católicos aunque otros movimientos inquisitoriales aparecieron antes en Europa. El papel de la Medicina en la Inquisición española fue doble, mientras unos médicos no dudaron desde el principio en declararse colaboracionistas con el sistema, en su propio beneficio, otros fueron víctimas del proceso investigador y represor del Santo Oficio. No se comprende bien por qué no fueron más los médicos perseguidos por la Inquisición española, toda vez que la mayor parte de ellos eran de origen semítico


Madrid (4-3-11).- Aunque la Inquisición en España empieza con los Reyes Católicos, otros movimientos inquisitoriales, poco coligados entre sí, aparecieron antes en Europa. Estos últimos se inician como el enunciado de una clara intolerancia religiosa a la herejía, aunque pronto engloban también a los discrepantes que se desvían de los patrones de la conducta social previamente establecida. De esta forma, como luego ocurrió también en España, la Inquisición religiosa europea colabora con el poder civil en perfecta simbiosis.

En Europa, Lucio III, en 1184, promueve en Verona un concilio para luchar contra los herejes cátaros y sus ideas maniqueístas, surgiendo ya un germen de Inquisición episcopal. Como la herejía avanza alarmantemente, en 1197, el Papa Alejandro III convoca el Concilio de Letrán, donde se recomienda oponerse a los herejes, confiscar sus bienes y reducirlos a servidumbre.

No obstante, el carácter de Inquisición romana sólo se logra cuando Honorio III encomienda a los dominicos la organización de todo un sistema para combatir la herejía. Más tarde, Gregorio IX implica también a los franciscanos, con lo que ambas órdenes adquieren naturaleza autónoma en el ejercicio contra las creencias heterodoxas.

Pronto la Inquisición se extiende por Europa, excepto Inglaterra, actuando desde el principio con dureza, de forma cruelmente ejemplarizante, quemando a los herejes en la hoguera.

En España fueron decisivos los siglos XIV y XV, cuando se fragmenta la convivencia entre judíos, moros y cristianos –cuyas causas no es momento de analizar ahora–. En el siglo XIV se suceden persecuciones contra los judíos bajo cualquier pretexto. Cunde el miedo entre judíos y moros, que para evitar animosidades se convertían al cristianismo: los conversos. A pesar de ello, en 1492 se decreta la expulsión de unos cien mil judíos del territorio de Castilla y Aragón. Los que quedaron no tuvieron otra opción que adquirir la condición de judíos conversos (marranos), falsos conversos la mayoría. Tal comportamiento, junto con las denuncias que atribuían a los judíos la ocupación de puestos importantes en la jerarquía eclesiástica, motivó que Fray Tomás de Torquemada comprometiese a los Reyes Católicos a solicitar al Papa Sixto IV la introducción de la Inquisición en Castilla, lo que hizo promulgando la bula Exigit sincerae devotionis. Así fue como se instauró el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Castilla que, aun-que reconociendo la jurisdicción vaticana, dependía a todos los efectos de los reyes de Castilla. Tal arraigo adquirió esta institución en España, que tuvieron que pasar tres siglos hasta su abolición definitiva (1478-1834).

El papel de la Medicina en la Inquisición española
Fue doble. Mientras unos médicos no dudaron desde el principio en declararse colabo-racionistas con el sistema, en su propio beneficio, otros fueron víctimas del proceso investigador y represor del Santo Oficio. No se comprende bien por qué no fueron más los médicos perseguidos por la Inquisición española, toda vez que la mayor parte de ellos eran de origen semítico.

La Medicina de la época fue, pues, a la vez víctima y aliada de la Inquisición. Cuando es aliada deja de funcionar como ciencia libre e independiente, se subordina al poder inquisitorial, al eclesiástico y al civil. La Medicina se judicializa y la Inquisición se “medicaliza” cuando razona sus prácticas a través de supuestas evidencias médicas.

De forma cuantitativa la Inquisición no afectó demasiado a los médicos españoles o que ejercían en las diferentes tierras de Castilla. Fueron pocos los que sufrieron, previa la cárcel secreta, los métodos clásicos de tortura: garrucha, toca o tortura de agua y potro. Generalmente bastaba, sobre todo en los ancianos, aplicarles in conspectu tormentorum, (presenciar algunos de los habituales tormentos) para lograr la confesión y el arrepentimiento.
Algunos médicos fueron perseguidos, o al menos investigados por el Santo Oficio, por el contenido de lo publicado en sus libros, aún de forma fragmentaria. En el mejor de los casos, el libro era incluido en algunos de los Índices de libros prohibidos (el “Gran Índice” de 1559, el “Índice de Quiroga” de 1583 y el “Índice Tridentino” de 1564), donde se prohibían algunas obras in totum, o sólo donec corrigatur. “El Examen de los ingenios para las ciencias” (1575) de Juan Huarte de San Juan se incluyó en el Índice de 1583 por la relación que el autor establecía entre vida anímica y temperamento corporal. También se vio incluida en el Índice “La Celestina” (1632) e incluso el propio “Quijote” por un pasaje en el que D. Quijote recomienda a Sancho: “…las obras de caridad que se hacen tibia y flojamente no tienen mérito ni valen nada…”.


Médicos perseguidos por la Inquisición

Francisco López de Villalobos

Nació probablemente en un pueblo de la provincia de Zamora, en 1474, hijo de médico. Fue judío converso, condición que nunca ocultó. A los diecinueve años compuso su “Sumario de la Medicina” o “Tratado de la Bubas” (Salamanca, 1498). Ejerció en la corte con gran prestigio hasta los setenta años de edad –en la corte de Fernando II de Aragón y luego en la del emperador Carlos I–, es decir, hasta 1544 en que publicó su despedida del mundo, que lo hace con grandes dosis de amargura y melancolía. La causa de ello la explica en la “Carta Décima”, de las famosas “Epístolas” (1514) y que no es otra que el haber sido perseguido por la Inquisición.


Fernando de Aragón

Poco se sabe de este médico, aunque sí lo suficiente para el asunto que nos ocupa. Fue médico del Papa León X que fue precisamente el que expidió unos “breves” fechados en julio de 1519 manifestando que el tribunal del Santo Oficio se ciñese a los cánones y sentenciase con arreglo a derecho civil y eclesiástico reconocido en el orbe cristiano.

Uno de estos breves está expedido al Rey D. Carlos, otro al Cardenal Adriano de Tortosa y el otro a los inquisidores de Zaragoza, inhibiéndolos del conocimiento de varias causas que el Papa se reserva a sí mismo para juzgarlas, despojando de su conocimiento a los inquisidores. El buen Pontífice León X murió dos años después (1521) sin haber podido conseguir la reforma de la Inquisición.


Cristóbal Losada

Fue médico de gran crédito en Sevilla, sin que se sepa dónde nació. En 1557 se descubrió en Sevilla una secta o iglesia protestante, y en consecuencia fueron penitenciados muchos individuos, entre ellos Cristóbal de Losada, discípulo del doctor Ejidio Gil, canónigo magistral, hombre de rara virtud, compañero del doctor Constantino de la Fuente, confesor que había sido del emperador Carlos V y del que el mismo emperador dijo: “Si Constantino es hereje, es grande hereje”.


Juan de Nichólas y Sacharles

Nació en la segunda mitad del siglo XVI. Publicó primero en latín y luego en inglés en 1621 “El español reformado”. De ahí tomamos todo lo que de él sabemos referente al propósito que nos ocupa. Profesó de fraile jerónimo y ejerció su ministerio sacerdotal en El Escorial, aunque nada consta de él en los libros de actas, lo que no es de extrañar, pues los superiores debieron saber lo que fuera de España hizo este fraile.

A los veintiséis años conocía latín, griego, retórica, poética, lógica, la filosofía de Aris-tóteles y comenzó a estudiar Medicina y Teología. Por la lectura de “Dos Tratados” de Cipriano de Vera empezó a dudar de los principios cristianos, cayendo enfermo, por lo que pidió licencia de dos meses para irse al lugar de su nacimiento. Concluida la licencia, en lugar de regresar al monasterio, viajó por Francia e Italia en pos de encontrar la verdad, abrazando públicamente en Mompeller la Iglesia Reformada, a la par que retomaba sus estudios de medicina, graduándose de bachiller en Medicina en Mompeller y doctorándose en la Universidad de Valencia del Delfinado, o Viena del Delfinado.


Miguel Serveto y Reves

Aún hoy piensan algunos que a Miguel Serveto le ejecutó la Inquisición española por sus teorías científicas. No fue así, ni fue la Inquisición española sino la europea la que le lleva a la hoguera. El delito no fue de carácter científico sino contenido en sus pensamientos teológicos. Nació en Villanueva de Sigena o de Aragón en 1511. Por línea materna descendía de la familia judeoconversa de los Zaporta, lo que no sirvió para modificar su final inquisitorial.


Diego Mateo López Zapata

Nació en Murcia en 1666. Estudió filosofía en Valencia y Medicina en la Universidad de Alcalá. Pronto adquirió gran renombre en las artes de curar, tanto que a los dos años de haber terminado sus estudios académicos le encargaron sus maestros, los médicos de cámara de Carlos II, la defensa de la Medicina española contemporánea, lo que hizo entre otras acciones publicando una obra, “Verdadera apología en defensa de la Medicina racional filosófica”.

De esta forma, su fama corrió de boca en boca y sus servicios se los rifaban los grandes de la corte. El duque de Medinaceli le tomó como médico de cámara, el conde Lemus le llamaba públicamente el príncipe Eugenio de la Medicina, los doctores le apellidaban el Avicena del siglo. Fue en resumen el médico de moda, siguiendo a D. Felipe V a Valladolid, como integrante de su corte.

Estos son los médicos más famosos de entre los que fueron perseguidos por la Inquisición Española. Como ya se ha dicho, otros, durante tres siglos, colaboraron de forma activa o pasiva, por acción o por omisión con los tribunales del Santo Oficio, pero de éstos ni tenemos constancia ni su papel es digno de ser señalado. Sí lo son y la historia no les ha hecho justicia, en este sentido, los que aquí, de forma concisa quedan reflejados. De cualquier forma sufrieron sentencias injustas y tormentos crueles, en algunos casos por defender lo entonces indefendible: su libertad, su pensamiento.

El 5 de octubre de 1829 un Breve de Pío VIII liquidaba oficialmente desde Roma el Tribunal. Atrás quedaban para las crónicas, 356 años de horror, de sentencias de tribu-nales, de verdades y mentiras y de juicios para la historia.

Soberana Orden Militar,Orden de Malta II

 

NAPOLEÓN Y LA ORDEN DE MALTA

En 1798, Napoleón Bonaparte, durante la campaña de Egipto, ocupó la isla durante los hechos conocidos como la Toma de Malta, obligando a la orden a abandonarla. En 1800, los ingleses conquistaron el archipiélago. Aunque fueron reconocidos los derechos de la Orden sobre la isla en el Tratado de Amiens en 1802,[14] los términos estipulados no fueron respetados y la isla dejó de ser la sede de la Orden.

SIGLOS XX Y XXI

Después de haber tenido sedes provisionales en Mesina, Catania y Ferrara, la orden se estableció finalmente en Roma en 1834. Durante el siglo XX la Orden volvió a centrarse en su misión de asistencia hospitalaria. Bajo el gobierno del Gran Maestre frey Ludovico Chigi Albani della Rovere, la Orden llevó a cabo misiones humanitarias durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial. En 1961, la Santa Sede aprobó los nuevos estatutos de la orden. En la actualidad, el Gran Maestre es Frey Matthew Festing.[15]

NATURALEZA Y OBJETIVOS


La naturaleza de la Orden está expuesta en su Constitución, en donde se estipula que es religiosa-laica (tanto por contar con miembros laicos, como por no obligar a la vida en común), soberana, militar, caballeresca, de tradición nobiliaria, con personalidad jurídica, aprobada por la Santa Sede, y sujeta al derecho internacional. La Orden también tiene su propio ordenamiento jurídico, expide pasaportes, y da personalidad jurídica autónoma a sus organismos públicos.

Sus principios fundacionales se sintetizan en el lema Tuitio Fidei et Obsequium Pauperum ('Sirve a los pobres y ayuda a los fieles'), y se concretan en las actividades de sus voluntarios en tareas asistenciales, sanitarias y sociales.

La Orden ocupa una posición sui géneris en el ámbito internacional, ya que no cuenta con un territorio determinado ni con ciudadanos no institucionales, dos condiciones clave para que su reconocimiento internacional sea indiscutido según los términos de la Convención de Montevideo. Además, en cuanto a lo que se refiere a la orden religiosa mantiene un vínculo de dependencia con la Santa Sede. Por esa razón se considera que su carácter jurídico es doble, pues se inscribe dentro tanto del derecho internacional como del canónico.


Bandera de la Orden de Malta

DIVERGENCIAS SOBRE EL ESTATUS DE LA ORDEN


El reconocimiento de la Orden como ente de derecho internacional tiene detractores. Algunos consideran que las materias sobre las que versan los acuerdos internacionales establecidos por ella son convencionales y en sectores muy específicos.[16] Otros sostienen incluso que su reconocimiento internacional no es más que un vestigio pintoresco de una gloria pasada.[17]


MIEMBROS

Integran la Orden personas físicas y jurídicas.

Las personas físicas se dividen en tres clases de miembros:[18]

La Primera Clase está compuesta por profesos de votos religiosos de obediencia, castidad y pobreza, quienes son religiosos para todos los efectos del derecho canónico, pero no están obligados a la vida en común. Está compuesta por los Caballeros de Justicia (entre quienes se escoge el Gran Maestre) y por los Capellanes conventuales.
La Segunda Clase. Sus integrantes han jurado tender a la perfección de la vida cristiana, conforme a los deberes del propio estado, según el espíritu de la Orden. Está compuesta por los Caballeros y Damas de Honor y Devoción en Obediencia, de Gracia y Devoción en Obediencia y de Gracia Magistral en Obediencia.
La tercera clase. Sus integrantes no emiten votos religiosos ni promesa. Está compuesta por los Caballeros y Damas de Honor y Devoción, los Capellanes Conventuales "ad honorem", los Capellanes Magistrales, los Caballeros y Damas de Gracia Magistral y los Donados de Devoción.
Las personas jurídicas de la Orden son el Gran Magisterio, los Grandes Prioratos y Prioratos, los Suprioratos y las Asociaciones Nacionales.

El Gran Maestre, con el voto deliberativo del Soberano Consejo, puede conferir personalidad jurídica a otros entes.

Los entes de la Orden que lo consideren útil pueden, con el consentimiento del Gran Maestre y tras escuchar las recomendaciones del Consejo Jurídico de la Orden, adquirir a su vez la personalidad jurídica en las Naciones en que estén constituidos.


ADMISIÓN EN LA ORDEN DE MALTA

Junto a la nobleza tradicional, se acepta hoy en la Orden a las personas dotadas de nobleza personal, basada en una ejemplar vida cristiana y méritos hacia la orden. Es incorrecta la idea de que el Gran Maestre ejercita sobre ellos un ius nobilitandi al recibirles en la Orden, pues no se trata de un ennoblecimento de la persona con carácter hereditario, sino meramente un reconocimiento de la nobleza personal sin otra repercusión más allá de la persona que recibe la gracia y que no es admitido como prueba plena de nobleza, ni como acto positivo de la misma, por ningún derecho nobiliario europeo, ni tampoco por el mismo derecho de la Orden de Malta. El Gran Maestre ejerce el "ius nobilitandi" en las raras ocasiones en las que crea títulos o ennoblece con carácter hereditario. Antiguamente a la nobleza de sangre se le reservaba la Primera clase o Caballeros de Justicia, pero las actuales constituciones no exigen ese requisito. Sí está reservado para la nobleza de sangre el primer y segundo grupos de la Tercera clase, es decir los Caballeros de Honor y Devoción y los Caballeros de Gracia y Devoción. Sólo por invitación es posible convertirse en miembro de la Orden. Los voluntarios, por el contrario, son siempre bienvenidos.[19]


Jean Parisot de la Valette,
Gran Maestre entre 1557 y 1568

GOBIERNO

Son miembros del Gobierno de Malta el Gran Maestre, el Gran Comendador, el Gran Canciller, el Gran Hospitalario y el Recibidor del Común Tesoro. Sus órganos de gobierno son el Consejo Pleno de Estado, Capítulo General, el Soberano Consejo, el Consejo de Gobierno, el Tribunal de Cuentas, el Consejo para las Comunicaciones, el Consejo Jurídico, los Tribunales Magistrales y la Abogacía del Estado.[20]

El Gran Maestre es quien rige la Orden. Se le trata de Alteza y de Eminencia, es decir Alteza Eminentísima. La Iglesia Católica lo considera como uno de sus cardenales, y por ende príncipe de sangre real. Su dignidad de príncipe del Sacro Imperio Romano es reconocida por Austria e Italia. Gobierna desde la sede central, Via Condotti. Los Estados con los que la Orden mantiene relaciones diplomáticas, lo consideran un Jefe de Estado en todo el sentido en la palabra. Es la cabeza de un Estado soberano y la de una Orden religiosa, por lo cual es también un cardenal eclesiástico.[21] Ejerce la suprema autoridad y sus atribuciones son impulsar ciertas leyes, promulgar actos de gobierno, administrar los bienes de la Orden, y ratificar acuerdos internacionales. Es elegido de por vida entre los Caballeros Profesos por el Consejo Pleno de Estado.[22] A lo largo de su historia, la Orden ha tenido setenta y nueve gobernantes.


El Consejo Pleno de Estado elige el Gran Maestre y el Lugarteniente del Gran Maestre.


El Capítulo General es la asamblea de Caballeros. Se convoca cada cinco años. Elige a los miembros del Soberano Consejo, del Consejo de Gobierno y del Tribunal de Cuentas. Entre sus miembros se encuentran los representantes de los organismos de la Orden.


El Soberano Consejo está integrado por el Gran Maestre o Lugarteniente, los cuatro altos cargos del Gran Magisterio, y cuatro Consejeros y dos suplentes elegidos por el Capítulo general entre los profesos. Tiene como función asistir al Gran Maestre en el gobierno de la Orden. Tiene seis reuniones ordinarias anuales, pero también pueden convocarse reuniones extraordinarias cada vez que sea necesario.[20]


Comandería de la Orden en la comuna
francesa de Lavaufranche

ORGANIZACIÓN

Los miembros de la Orden que llegaron a Rodas, así como los estamentos de la Orden, se agruparon a principios del siglo XIV de acuerdo con los idiomas que hablaban. Fueron inicialmente siete "Lenguas": Provenza, Auvernia, Francia, Italia, Aragón (y Navarra), Inglaterra (con Escocia e Irlanda) y Alemania. En 1462 Castilla y Portugal se separaron de la Lengua de Aragón y formaron conjuntamente la octava Lengua. En el siglo XVI, la Lengua de Inglaterra fue suprimida y posteriormente, en 1782, restablecida de modo provisional bajo el nombre de Lengua Anglo-Bávara.


Cada Lengua se componía de Prioratos o Grandes Prioratos, Bailías y Encomiendas, lo que se refleja en la estructura territorial actual de la Orden: Grandes Prioratos, Prioratos, Suprioratos y Asociaciones nacionales. Cada organismo se estructura interiormente de un modo distinto. A su vez, estos pueden constituir Delegaciones.

Los Grandes Prioratos son seis: el de Roma, el de Lombardía & Venecia, el de Nápoles & Sicilia, el de Bohemia, el de Austria y el de Inglaterra. En la actualidad no existen Prioratos pero sí cinco Suprioratos: el Alemán de San Miguel, el Irlandés de San Oliverio Plunkett, el Español de San Jorge y Santiago y los estadounidenses de Nuestra Señora de Filermos y Nuestra Señora de Lourdes.


En el siglo XIX se fundaron las asociaciones nacionales Alemana, Británica, Española, Francesa, Portuguesa y de los Caballeros italianos. Durante el siglo XX, vieron luz asociaciones nacionales en continentes diferentes al europeo, en particular en el americano. En algunos países donde no existe una asociación nacional, como en Croacia, Paraguay o África del Sur, la Orden tiene Obras asociadas.


Algunos organismos dependientes de la Orden de Malta son la "Asociación para el estudio del problema mundial de los refugiados", que es una sección de la Orden de Malta con sede en el Palacio Magistral, y el "Comité Ejecutivo Internacional de la Orden de Malta para la Asistencia a los Leprosos" , el cual desarrolla una intensa actividad internacional a todos los niveles en la lucha contra la lepra. Otras asociaciones son la "Ayuda Internacional de la Orden de Malta" y la "Organización de Telemática Médica y Salud para América".


ORGANISMOS INTERNACIONALES DE LA ORDEN

Los organismos internacionales de la Orden son los siguientes:[23]

El Comité Internacional Hospitalario de la Orden de Malta, organismo que promueve las actividades internacionales de la Orden y coordina sus entes a escala mundial.
Malteser Internacional, que se ocupa de la ayuda médica y humanitaria.
El Comité Internacional de la Orden de Malta (CIOMAL), el cual tiene como objeto la lucha contra la lepra y contra la marginación de quienes la padecen.


RELACIONES INTERNACIONALES

La pertenencia a la Orden no es incompatible con los deberes de los ciudadanos o súbditos hacia sus propios Estados. Incluso cuando la Orden gozaba de territorialidad, ejército y flota, se mostró siempre estrictamente neutral en los conflictos entre potencias cristianas. En el ámbito del derecho internacional, el establecimiento de relaciones diplomáticas de un Estado con la Orden de Malta implica solamente el reconocimiento del estatus que ésta tiene, pero no comporta en absoluto la aceptación en el propio territorio de normas jurídicas de la Orden.


 

Tipo de relación de los Estados con la Orden de Malta

CON LOS PAISES

La Orden de Malta sostiene relaciones diplomáticas con 100 países en los cinco continentes.[24] Una notable excepción es Grecia, pues una de sus sedes fue Rodas. La República de San Marino fue el primer estado con el que se establecieron acuerdos de este tipo en 1936. Con España se establecieron relaciones en 1937, y la representación diplomática se elevó al rango de embajada en 1972.

Pese a que en el pasado se rompieron las relaciones con la Federación de Rusia, Francia y Alemania, en la actualidad la Orden cuenta en esos países con una misión diplomática especial, o mantiene relaciones oficiales con sus gobiernos. También con Mónaco, Luxemburgo, Suiza y Bélgica las relaciones oficiales no son diplomáticas.[24] En esos estados la Orden tiene un estatus análogo al que poseen las Delegaciones Apostólicas que le permiten establecer representantes oficiales en su territorio, sin llegar al rango de embajada.

En América la Orden mantiene relaciones diplomáticas con Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Uruguay y Venezuela.


CON LA SANTA SEDE

La relación de la Orden con la Santa Sede está definida por la sentencia del Tribunal Cardenalicio instituido por Pío XII, La soberana Orden militar del 10 de diciembre de 1951. En ese documento también se reconocen las características jurídicas de la Orden, sus fines y su manera de actuar. En cuanto Orden religiosa, la Santa Sede ha establecido ciertos límites a la soberanía de la Orden.[21] Por ejemplo, tiene que aprobar el Código, la atribución de ciertos cargos y, sobre todo, la efectiva entrada en funciones de los Grandes Maestres.

Las relaciones diplomáticas fueron interrumpidas en 1834, ya que se consideraba superflua la existencia de una representación diplomática al haberse instalado el Gran Magisterio en Roma. Un siglo más tarde fueron restablecidas.


EL CARDENAL PATRONO

El Cardenal Patrono es nombrado por el Papa. Sus funciones son representar al Sumo Pontífice ante la Orden, promover los intereses espirituales de la Orden y de sus miembros, y asegurar las buenas relaciones entre ambos entes.[21]


CON LAS ORGANIZACIONES INTERNACIONALES

La Asamblea General de las Naciones Unidas tomó la resolución, con fecha 24 de agosto de 1994, de invitar a la Orden a participar en sus períodos de sesiones y trabajos en calidad de observador. La propuesta fue patrocinada por 71 países y aprobada sin necesidad de votación. La Orden aceptó la invitación y nombró un representante, con rango de embajador, que tomó posesión el 26 de septiembre del mismo año.

En el anexo de la petición se habla de un "reconocimiento de su soberanía absoluta como miembro en pie de igualdad de la comunidad internacional por parte de 64 Estados Miembros de las Naciones Unidas". En este también se pone de manifiesto que: "Los miembros de la Orden son ciudadanos leales de sus países respectivos; esa lealtad no queda comprometida por el hecho de que formen parte de la Orden, lo cual constituye un honor supranacional suplementario".

La Orden también tiene representaciones en muchas otras organizaciones internacionales, entre las que destacan el Comité ejecutivo del Alto Comisariado de las Naciones Unidas para los Refugiados, la Organización Mundial de la Salud, la Cruz Roja, la FAO, la Unesco, el Consejo de Europa.[25]

CURIOSIDADES

En el juego Age of Empires III aparece nombrada, y participa en las primeras etapas de la campaña del juego, estando el ficticio Alain Magnan como jefe de las tropas y Morgan Black como su lugarteniente.

Orden de Malta I

 

La Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta, más conocida como la Orden de Malta, es una orden religiosa católica fundada en Jerusalén en el siglo XI por comerciantes amalfitanos. Nació dentro del marco de las cruzadas y desde un principio, junto a su actividad hospitalaria, desarrolló acciones militares contra los ejércitos musulmanes árabes, y más tarde también turcos.[1] En la actualidad es reconocida internacionalmente por las naciones como un sujeto de Derecho internacional. Su sede central, que ha cambiado de sitio en varias ocasiones, se encuentra en la ciudad de Roma, Italia, en la Via dei Condotti cerca de la Plaza de España. Ese edificio y el Palacio del Aventino, que funciona como su embajada ante la Santa Sede e Italia, tienen estatuto de extraterritorialidad.



Escudo de la Orden de Malta


NOMBRES

Desde su fundación, la orden y sus miembros han tenido muchos nombres.[2] El nombre oficial de la Orden de Malta es Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta. Ciertas abreviaciones se utilizan a menudo por razones jurídicas, diplomáticas o de comunicación, como por ejemplo Soberana Orden Militar de Malta, Soberana Orden de Malta o, la mayoría de las veces, Orden de Malta.[2]

En un principio, a sus miembros se les llamó Caballeros Hospitalarios (u Hospitalarios), lo mismo que Caballeros de San Juan, La Religión y Giovannitio Gerosolimitani, refiriéndose respectivamente a su santo patrón, a su carácter de hermandad religiosa, y a Jerusalén, donde se fundó la Orden.[2]

Tras la conquista de la isla de Rodas, sus miembros pasaron a ser llamados Caballeros de Rodas y, tras la cesión del archipiélago maltés, Caballeros de Malta.

La Orden ha registrado 16 versiones de sus denominaciones y emblemas. Algunas de ellas son Fratres Hospitalis S. Joannis del Xenodochium Hierosolymitanum (en 1113), Militia Rodiensis Hospitalis S. Ioannis (en 1307), Ordine di San Giovanni di Gerusalemme (en 1802) y Sovrano Militare Ordine di Malta (en 1927).

Asimismo, se ha usado para aludir a esta Orden la denominación de La Religión, en alusión a su carácter de cofradía cristiana.[2]

Los Caballeros de la Orden
defendiendo las murallas de
San Juan de Acre


HISTORIA DE LA ORDEN

La Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, tras la pérdida de la Ciudad Santa pasó su sede a Chipre, luego a Rodas hasta año 1522 que perdieron la isla, pasando su sede a Malta en 1530. Hasta nuestros días ha llegado el nombre abreviado de Orden de Malta ya que fue en Malta donde tenía la sede cuando se hizo famosa por frenar el avance turco en 1565. Los caballeros de la Orden eran conocidos como Hospitalarios y también como Sanjuanistas. En un principio, los hábitos de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén, eran negros, con una cruz blanca de ocho puntas (las ocho bienaventuranzas). A partir de 1259, los sanjuanistas cambian la sobrevesta para la guerra por la de color rojo con una cruz blanca que cruza la vestimenta.

Los inicios se remontan a mitad del siglo XI, cuando Jerusalén se hallaba bajo el dominio de los califas de Egipto, antes de su toma por los ejércitos de la Primera Cruzada (1099). Mercaderes amalfitanos hicieron construir una iglesia y un hospital para la atención de los peregrinos de Tierra Santa. Según una leyenda, el hospital adquirió tal prestigio que el Califa donó a fray Gerardo, rector del hospital, un trozo de los muros de la ciudad en el que se comprendía una puerta y las llaves de ésta, confiriendo así al hospital el símbolo de una autonomía y una rudimentaria personalidad que le libraban de injerencias musulmanas. El tal fray Gerardo era un religioso y fue beatificado a su muerte. El hospicio-enfermería estaba administrado por una comunidad de religiosos benedictinos dedicada a San Juan Bautista.

En 1099, los cruzados, al mando de Godofredo de Bouillón, conquistaron Jerusalén. El hospital acogió a los cruzados heridos. Algunos cruzados se unieron a los religiosos y se constituyeron en Orden, adoptando como emblema la cruz octógona. Fray Gerardo pidió al Papa Pascual II que la Orden fuese puesta bajo la tutela de la Santa Sede con la "Protectio Sancti Petri".

El Papa la concede por medio de la bula "Piæ postulatio", de 15 de febrero de 1113, con la que la Orden queda sustraída a los avatares del Reino latino de Jerusalén. La Bula -emanada durante una sesión del concilio de Benevento- amplía y confirma los privilegios ya recibidos por parte de los príncipes y de los Patriarcas de Jerusalén, sanciona de un modo solemne un estado de hecho. Por su parte el Papa Calixto II, en 1120, confirmó y amplió los privilegios concedidos por su predecesor.

La bula se refiere a las posesiones de la Orden "en Asia y en Europa". Se refiere también a la elección de quien tenga que suceder al beato Gerardo y dice: "aquel que los hermanos profesos establecerán, según Dios, que deba ser elegido". De ello podemos deducir la existencia de una Regla, que no ha llegado hasta nosotros, y la de una comunidad dividida en dos categorías, profesos y no profesos. La Regla fue ampliada y codificada por el sucesor del beato Gerardo, Raimundo de Puy, primero en usar el título de Gran Maestre, y aprobada por el Papa Eugenio II en 1145. Fray Raimundo fue también el introductor de la cruz blanca octogonal, que hasta nuestros días es el emblema de la Orden.

En virtud de esta bula el Hospital se convierte en una Orden exenta.

La situación política, bajo Raimundo de Puy, obligó a asumir funciones militares para la protección de los enfermos, los peregrinos y los territorios cristianos que los Cruzados habían recuperado. Así la Orden de San Juan adquirió el carácter de una Orden de caballería. Los caballeros eran al mismo tiempo religiosos sujetos a los tres votos. De esta manera se convirtió en una persona mixta, una Orden religioso-militar. Sus dos finalidades son el obsequium pauperum y la tuitio fidei.

En 1291, con la caída del Reino cristiano de Jerusalén, en su último baluarte de San Juan de Acre. la Orden se estableció temporalmente en Chipre.

Beato Gerardo,fundador
de la Orden de Malta
en 1084


ORÍGENES

Los orígenes de la Orden se remontan a 1084 cuando mercaderes de Amalfi fundaron en Jerusalén un hospital para peregrinos. El proyecto contó con la aprobación del gobierno del califa Husyafer, que les otorgó una licencia para construirlo junto a la iglesia del Santo Sepulcro. El lugar fue consagrado a San Juan Bautista, razón por la cual su nombre completo fue Orden de San Juan del Hospital de Jerusalén. El padre superior del monasterio, Beato Gerardo, es conocido como el fundador de la Orden de Malta.

La Orden recibió el reconocimiento del Papa Pascual II en 1113,[3] mediante la bula Geraudo institutori ac praeposito Hirosolimitani Xenodochii. Sus miembros adoptaron la regla de San Agustín, el negro hábito y una cruz de paño blanco con ocho puntas, las ocho bienaventuranzas. También recibían el tratamiento honorífico de frey. Su misión fue primero hospitalaria (atención médica a los creyentes que habían peregrinado a Jerusalén), pero desde el gobierno de Raymond du Puy, el segundo Gran Maestre de la Orden, tomó un carácter militar. En 1140 se creó una especie de élite entre sus militantes, una clase especial de protectores, que guardarían la doctrina, las normas y los principios de la Orden. Algunos Caballeros de cada nación, los más fieles y discretos, fueron escogidos para formar parte. Los Escogidos, Los Trinitarios de Jesús. Estos, en 1198, representados por Juan de Mata y Félix de Valois, fundan la Orden Trinitaria.[4] Posteriormente cerca de 1150 el rey Geza II de Hungría fundó la Orden de San Esteban de Hungría tras obtener un hospital en Jerusalén que fue confiado a religiosos y caballeros húngaros. Ésta orden hospitalaria húngara (cuyos miembros eran conocidos como estefanitas), derivó entonces de la Orden de San Juan, convirtiéndose en una poderosa institución en el Reino de Hungría.[5]

Tras la Primera Cruzada los cristianos conquistaron Jerusalén. La situación de inseguridad que caracterizó a este período hizo que se consolidara el carácter militar de la Orden, al que la Santa Sede en un principio había opuesto ciertas reticencias.[4]


TIERRA SANTA Y CHIPRE

La Orden tuvo su primera sede en Jerusalén, en 1142, en el castillo del Crac de los Caballeros,[6] cerca de Trípoli. Tras la conquista de Jerusalén por parte de Saladino en 1187 (en la que murió el Gran Maestre de la orden), pasó a San Juan de Acre, donde se construyó un hospital. Cuando a su vez fue expulsada de allí en 1291,[7] lo mismo que todos los cristianos de Palestina, la Orden se instaló en Chipre.


PRIORATOS Y LENGUAS

Para organizar y canalizar los fondos donados, desde el siglo XIV se fundaron Prioratos o Grandes Prioratos, bailiajes y Encomiendas. Desde un principio el poderío de la Orden vino de las propiedades administradas por estos en Europa. Su doble vocación (militar y religiosa) le ha permitido tener más simpatizantes que las organizaciones puramente eclesiásticas.

En 1301 la Orden instauró un elaborado sistema de sus posesiones basado en las "Lenguas", que eran grupos geográficos de Prioratos. Desde 1492 existen ocho Lenguas: Provenza, Auvernia, Francia, Italia, Aragón-Navarra, Inglaterra, Alemania, y Castilla, León y Portugal.[8]


RODAS/(Palacio del Gran Maestre en la ciudad de Rodas.Foto.)

En 1310 la Orden se instaló en Rodas. Allí construyó unas fuertes fortificaciones que resistieron varios asedios, las cuales sirvieron como retaguardia a su flota naval. Entre sus acciones más destacadas de este período se encuentran las batallas de las cruzadas en Siria y en Egipto.

Por otro lado, en 1312 Clemente V abolió la Orden de los Templarios, y mediante la bula pontificial Ad vitam designó algunos meses más tarde como heredera de sus bienes a la Orden de los Hospitalarios.[9] La orden de los Hospitalarios, que comienza a ser conocida como "de Rodas", pasa de ser simplemente militar a sostener actividades con patente de corso, que por ese entonces eran asimilables a la piratería, llegando a atacar barcos cristianos y practicando la trata de esclavos.[10] [11] Como señal de su enriquecimiento material al tiempo que como expresión de su soberanía, en esta época los Grandes Maestres comenzaron a acuñar su propia moneda con su efigie en ellas.

El Sitio de Rodas de 1522,[12] efectuado por un ejército de 200.000 hombres comandado por Solimán el Magnífico, duró seis meses tras los cuales la Orden capituló y abandonó la isla.


El sitio de Malta por Mateo Pérez de Alesio

MALTA

En 1530, ocho años después de haber salido de Rodas, Carlos I de España — con el beneplácito de Clemente VII — cedió a la Orden las islas de Malta, Gozo y Comino, así como Trípoli. La intención era proteger el Mediterráneo occidental de la avanzada otomana, la cual en 1534 ya había conquistado la ciudad de Túnez. Por su parte, la Orden debía permanecer neutral en las guerras entre naciones cristianas.

En esta época, sin embargo, la Orden atravesó por graves dificultades económicas, pues varios Grandes Prioratos desaparecieron a causa de la Reforma Protestante, en particular en Escandinavia, y otros comenzaban el proceso de conversión al protestantismo, como gran parte de los caballeros alemanes y holandeses. Por su parte, Enrique VIII había disuelto de facto la Lengua de Inglaterra. En ese contexto tuvo lugar el Sitio de Malta de 1565.

Los enfrentamientos que ocurrieron durante el Sitio de Malta comenzaron el 18 de mayo.[13] La Orden se enfrentó con 800 caballeros y 1.450 soldados comandados por el Gran Maestre Jean Parisot de la Valette a un ejército otomano compuesto por 30.000 hombres y más de 160 galeras. Aunque la Orden logró defender la isla durante algunos meses, durante los combates perdió el vital Fuerte San Elmo y probablemente habría tenido que abandonar toda la isla, de no ser por el "Gran Rescate" del 7 de septiembre prestado por el ejército español, el cual se encontraba en Sicilia.

 

LOS CASOS DE MEMORIA HISTÓRICA/LOS NIÑOS ROBADOS DEL FRANQUISMO

 

 

 

Un juez de Madrid se inhibe a favor del juzgado de Garzón por los niños robados del franquismo
Cree que es la Audiencia Nacional la que debe instruir los casos de Memoria Histórica - El magistrado fue suspendido por investigar los crímenes de la dictadura

MADRID - 13/11/2010

El Juzgado de Instrucción número 21 de Madrid ha decidido inhibirse en favor del juzgado del suspendido Baltasar Garzón, el número cinco de la Audiencia Nacional (actualmente dirigido por el juez Pablo Ruz), respecto a una denuncia por robo de niños durante el franquismo. El juez madrileño es el sexto que considera que los casos de Memoria Histórica deben corresponder a este tribunal, con competencia en toda España. Otros dos jueces a favor de los cuales se había inhibido Garzón durante su investigación sobre los crímenes de la guerra civil y la dictadura también devolvieron sus casos a la Audiencia, y tres magistrados de su Sala de lo Penal -Ramón Sáez, Clara Bayarri y José Ricardo de Prada- expresaron en un voto particular que era este tribunal el que tenía que enjuiciar esos hechos.

A pesar de que hasta el momento seis jueces han redactado resoluciones asegurando que es Garzón quien debe investigar los crímenes del franquismo, el Tribunal Supremo le ha abierto juicio al considerar que, al aceptar el caso, cometió prevaricación, lo que provocó en mayo su suspensión por el Poder Judicial. El juez se encuentra actualmente de servicios especiales en La Haya (Países Bajos) donde trabaja como asesor de la fiscalía del Tribunal Penal Internacional.

El abogado de las víctimas, Fernando Magán, se va a dirigir de nuevo ahora a la Audiencia Nacional para pedir que se investiguen los casi 80 casos de robo de niños que ha documentado. En su escrito, el letrado recuerda que algunas de las víctimas han fallecido mientras sigue sin investigarse lo que el juez Garzón calificó como crímenes de lesa humanidad. Las asociaciones de víctimas van a depositar en el juzgado una lista de testigos que conocieron los hechos y otra de responsables institucionales en las fechas en que ocurrieron para que sean llamados a declarar. El cálculo total de casos, que Garzón recogió en uno de sus autos, asciende a 30.000 niños robados.

La inhibición del titular del juzgado 21 de Madrid todavía no ha llegado a la Audiencia Nacional. Cuando lo haga, el juez que sustituye a Garzón al frente del juzgado Central de Instrucción 5, Pablo Ruz, tendrá que decidir si acepta el caso al considerarse competente para investigarlo. En caso contrario, planteará la cuestión a la Sala de lo Penal del Supremo -la misma que investiga a Garzón- para que esta decida cual de los dos órganos judiciales debe encargarse de los niños robados de Franco.


LOS NIÑOS ROBADOS POR EL FRANQUISMO RELATAN SU HISTORIA,RECUPERADA POR GARZÓN

MADRID - 23/11/2008

"¡NO ME LA QUITEN! ¡NO QUIERO DEJAR A MI HIJA CON ESTOS VERDUGOS!"


 

 

 

"Oí gritos desgarradores: '¡No me la quiten! ¡Me la quiero llevar al otro mundo!'. Otra exclamaba: '¡No quiero dejar a mi hija con estos verdugos. Matadla conmigo!'. (...) Se había entablado una lucha feroz: los guardias que intentaban arrancar a viva fuerza las criaturas del pecho y brazos de sus madres y las pobres madres que defendían sus tesoros a brazo partido. Jamás pensé que hubiese tenido que presenciar escena semejante en un país civilizado". Esto lo escribió el fraile Gumersindo de Estella en sus memorias. Como capellán de la prisión de Torrero (Zaragoza) presenció en sus múltiples formas, el encarnizamiento de los vencedores con los vencidos, sus mujeres y sus hijos. El robo de niños es quizá la fórmula más atroz y menos conocida de la represión franquista. "Durante más de 60 años no ha sido objeto de la más mínima investigación", denunció esta semana el juez Baltasar Garzón en el auto en el que se inhibe de la causa abierta contra Franco.

De lo que pasaba después con aquellos niños da cuenta otro capellán con inquietudes bien distintas en una carta que escribió desde la Casa Cuna de Sevilla a los futuros padres de una de aquellas criaturas: "Mis queridos amigos: la madre de la niña se presentó en la Diputación (...) al ver esto y prever que les podían hacer pasar a ustedes un mal rato, decidí no hablar ni tocar el asunto en la Diputación hasta que no estuviera alejada la idea de esta mujer y cuando ustedes fueran ni se acordaran que tal mujer había ido a reclamar nada".

El régimen robó niños a las madres presas, los repatrió sin permiso de sus padres ni de los países a los que la República los había evacuado durante la guerra y desde 1941, permitió por ley que les cambiaran los apellidos, impidiendo para siempre que su familia los encontrara. No se sabe cuántos fueron. Muchos de esos niños habrán muerto ancianos sin saber cuál era su verdadero nombre. Estas son algunas historias de las madres que no olvidaron, los que tuvieron la suerte de reencontrarse y los que siguen buscando.

ANTONIA RADAS

"Me llamaba Pasionaria"

Tuvieron sólo un año y medio para conocerse, "para hacernos preguntas", aclara Antonia. "Yo tenía 54 años cuando conocí a mi madre. Ella, 87". Carmen y Antonia se encontraron gracias a un programa de televisión, Quién sabe dónde. "La reconocí enseguida. ¡Era idéntica a mí, pero con 30 años más! Mi madre me gustó mucho. Era auténtica, tenía un poco de genio, igual que tengo yo". El año y medio que vivió Carmen desde aquel encuentro se esfumó en presentar a hermanos y nietos, en llorar por el tiempo perdido y en aclarar una mentira.

"Yo siempre pensé que mi madre me había abandonado. Fue lo que me dijeron mis padres adoptivos. Y cuando en mi primera comunión se presentó un chico diciendo que era mi hermano y que me fuera con él porque mi madre me estaba esperando, yo le grité '¡es mentira!'. Pero era verdad".

-Déjanos a la niña, que nosotros te la cuidaremos-, le dijeron a su madre.

- ¡Antes de eso, yo la ahogo!

"Mi madre me contó que había oído que robaban a los niños en la cárcel, por eso reaccionó así. Pero viendo que tarde o temprano me iban a apartar de ella, decidió darme a otra presa que ya salía en libertad para que cuidara de mí los seis meses que le quedaban a ella de condena. Pero la amiga me vendió o me regaló a mi familia adoptiva. Por no querer perderme, al final casi me pierde para siempre", recuerda Antonia, que a los 54 años descubrió que se llamaba Pasionaria. "A ella la habían hecho presa para coger a mi padre, que estaba en el monte. Él se entregó y lo fusilaron y a mi madre no la soltaron. Me puso Pasionaria para fastidiar a los que habían matado a mi padre. Pero en cuanto mis padres adoptivos me bautizaron, me lo cambiaron por Antonia".

ANTONIO PRADA GIRÓN

Aún busca a su hermano

Aunque nunca supo si seguía vivo o con qué nombre había muerto, Emilia Girón nunca olvidó a su segundo hijo. Quería llamarle Jesús y se lo quitaron en el hospital de Salamanca, adonde la habían desterrado por ser hermana de uno de los guerrilleros más famosos de España, Manuel Girón, El león del Bierzo.

Antes de dar a luz a Jesús, Emilia había sido torturada decenas de veces para que confesara el paradero de su hermano. "Iban a buscarla a casa casi cada día. Una hora después de parirme a mí fueron a por ella y se la llevaron todavía sangrando al puesto de la Guardia Civil para que identificara a un guerrillero que habían matado, para ver si era mi tío. La molieron a palos", explica Antonio Prada Girón, otro de sus hijos, que ha oído muchas veces aquel relato.

"Yo sé que lo parí. Se lo llevaron para bautizarlo, pero no me lo devolvieron. No lo volví a ver más. Supongo que un matrimonio que no tuviera hijos se lo quedó, pero a mí no me pidieron permiso", relató Emilia Girón ante la cámara de Montserrat Armengou, autora del documental Los niños perdidos del franquismo. Ahora es su hijo Antonio quien le sigue buscando. "Mi madre murió el año pasado, a los 96 años, con la pena de no haberle encontrado. No dejó de pensar en él ni un solo día. Porque mi madre lo parió, y de eso no pudo olvidarse", explica Antonio. "Le tenía siempre en el pensamiento. Nos repitió muchas veces que teníamos otro hermano y que se lo habían robado. Le quería tanto como a nosotros cinco".

MARÍA JOSÉ HUELGA

Cinco pruebas de ADN

Antes de morir, a los 84 años, Marina Álvarez Gutiérrez se hizo cinco pruebas de ADN con cinco mujeres que vivían en Francia, Bélgica, La Rioja, Murcia y Zamora para averiguar si alguna de ellas era su hermana María Luisa. No tuvo suerte. "La primera se la hizo muy ilusionada porque estaba convencida de que iba a ser su hermana. No se imaginaba que hubiera más casos como el suyo, y que habían robado a tantos niños", explica su hija María José Huelga. Marina no tuvo suerte. Ninguna de aquellas cinco mujeres era la niña que recordaba haber llevado de la mano hasta el carguero inglés en el que fueron evacuados a Burdeos.

Intentando poner a sus seis hijos a salvo, su padre pidió para ellos un pasaporte de guerra. "Le dijeron que no les iba a pasar nada, y mira lo que pasó. Mi madre tenía entonces tres años y medio y mi tía, poco más de un año. Iban a Burdeos pero al final los separaron a todos. María Luisa, la más pequeña, nunca volvió".

Mientras el miedo a Franco le impidió preguntar por ella a la Guardia Civil, Marina acudió con frecuencia a un echador de cartas para saber cómo estaba su hermana. "Le decían que estaba viva y mi madre se quedaba contenta. Siempre estaba pensando en ella, imaginando cómo sería ahora su hermana. A veces decía: 'Siento que no está muerta. A lo mejor es monja...'. Toda la vida tuvo la angustia de haberla perdido", recuerda María José. "Por eso ahora, si consigo encontrar a mi tía, por una parte va a ser una alegría, pero por otra va a ser una pena tremenda, porque mi madre se ha muerto sin verla. Aún así me encantaría encontrarla y decirle que no la abandonaron. Poder contarle lo que pasó y quién es. Nadie se merece menos que eso. Pero es tan difícil... si nosotras encontramos cinco mujeres con casos parecidos y ninguna era mi tía, ¿cuántos niños habrán podido robar los franquistas?".

MARÍA CALVO

Cuatro nombres distintos

María ha tenido, en 76 años, cuatro nombres distintos: fue María del Carmen Calvo García al nacer. María Expósita en Francia. María Pérez Gómez de vuelta a España. Y para que pudiera casarse, le pusieron María López García, los apellidos de sus padres adoptivos.

El suyo, el que le habían puesto sus padres, lo descubrió hace muy poco. "Te llamas Carmen Calvo García", le tuvo que decir Florencia, su hermana, que también la encontró gracias a Paco Lobatón, casi 70 años después de que un bombardeo alemán las separara en Francia cuando María aún era muy pequeña para recordar aquella imagen.

"Mi madre no sabía cómo se llamaba. Tuvo que ir a la televisión para saber quién era. Y a un forense para que le dijera mirándole la dentadura cuántos años tenía. ¿Puede haber algo más penoso?", se pregunta su hija Encarnación, que pide hablar en nombre de su madre para que ella no sufra recordando la vida que perdió.

Como tantos otros niños, María y Florencia llegaron a Francia huyendo de una guerra y tropezaron con otra. Fueron a parar a distintas familias en Francia. Hasta que Franco reclamó la repatriación de los 34.037 niños que el Gobierno rojo había expatriado durante la guerra obedeciendo "a consignas emanadas del Kremlin con objeto de obtener valiosos instrumentos para sus planes ulteriores", según un informe de Falange sobre las repatriaciones, de noviembre de 1949. Las hermanas fueron separadas y tuvieron vidas muy distintas.

"Mi madre recuerda perfectamente el día en que su madre adoptiva la recogió en el colegio al que la habían llevado en Madrid. Pusieron a todas las niñas en el patio y mi abuela dijo: 'Esa es la que quiero'. Le dijo 'soy tu madre' y se la llevaron a Jumilla (Murcia)", explica Encarnación. "Florencia tuvo una vida muy distinta. La pobre sufrió mucho...".

Entró en un asilo a los 10 años y no salió de él hasta los 18. "Me quedé hasta ciega de tanto llorar. Recién llegada de Francia, me oriné más de una vez en la cama y las monjas me ponían las sábanas por la cabeza. Me hacían pasar por el comedor de los niños con la sábana mojada para que me diera más vergüenza...", relata Florencia en el documental Los niños perdidos del franquismo justo antes de ahogarse en su propia voz. Falleció hace años, poco tiempo después de que el ADN confirmara que la mujer a la que había encontrado en Quién sabe dónde era su hermana.

María nunca se había atrevido a preguntar a sus padres adoptivos si era verdad lo que le habían dicho otras niñas: "Tú no eres tú". Cuando se estaba muriendo, su madre adoptiva le confesó que había "un secreto", pero le dijo que se lo llevaría a la tumba. Y así fue. Con la ayuda de su hija, María comenzó a buscar su identidad. Hasta que vio a su hermana en Quién sabe dónde. "No te conozco pero yo te quiero mucho", le dijo ella. Florencia nunca se había creído lo que le habían dicho en el asilo: "María está muerta. La tiraron por la ventanilla del tren".
La regeneración de la raza según Vallejo Nájera

El régimen no intentó buscar a los padres de los niños que habían sido evacuados, o directamente se los robó a sus madres en las cárceles, en el intento de "recatolizarlos a la fuerza", explica el historiador Julián Casanova, autor de La Iglesia de Franco. "La Iglesia fue la principal responsable del robo de estos niños, quería purificar a aquellas criaturas, de familias rojas y descarriadas. Por eso estaban mucho más interesadas en las niñas que en los niños. Y a ese intento de purificación obedece también el aceite de ricino que les hacían beber a las mujeres cuando las torturaban", añade.

Para construir aquel sistema cruel que borraba la identidad de los niños, el régimen se empeñó en conseguir que odiaran a sus padres, los rojos. Hizo falta un psiquiatra, el comandante Antonio Vallejo Nájera, y una teoría disparatada sobre la Eugenesia de la hispanidad y la regeneración de la raza.

En un intento de cuajar aquellas teorías con su fe católica, Vallejo Nájera ideó una suerte de "eugenesia positiva" con el fin de "multiplicar a los selectos y dejar que perezcan los débiles", entendiendo como débiles a los rojos, y como recuperables, a sus hijos, a los hijos robados del franquismo.

FE DE ERRORES

Los autores del documental Los niños perdidos del franquismo y del libro del mismo título mencionado en el reportaje ¡No me la quiten! ¡No quiero dejar a mi hija con estos verdugos! son Montserrat Armengou, Ricard Vinyes y Ricard Belis. En el reportaje del pasado domingo sólo se citaba a Montserrat Armengou.

A NUESTRO HERMANO ABDUNNASER

AUTOR:ABDUL-FATTAH AL-YAMANI

SUBTÍTULOS:ESPAÑOL(esp)

UN PEQUEÑO HOMENAJE A NUESTRO HERMANO ABDUNNASER POR SU INESTIMABLE LABOR EN

MAURITANIA,RAHIMAHULLAH

 

 


WebIslam

DÁTILES:UN REMEDIO CONTRA EL DOLOR

 

 

 

 

 

 

 


ES UNA COSTUMBRE TRADICIONAL ISLÁMICA
FUENTE:WWW.ISLAMRELIGION.COM


Es una costumbre establecida hace años entre los padres musulmanes colocar un trozo de dátil, bien masticado, (u otra fruta dulce) en la boca del recién nacido. Lo hacen siguiendo las prácticas del Profeta Muhámmad, que Dios le de Paz, porque creen que el enviado de Dios, como dice en el Corán, es un medio de sanación y misericordia para toda la humanidad. Podemos referirnos a la manera en que esta costumbre se originó, ya que en ella hay un gran beneficio.

Esta es – complementaria a la virtud del placer de seguir el Sunnah (la práctica del Profeta) – colocar una ‘sustancia azucarada’ dentro de la boca de un bebé recién nacido reduce dramáticamente la sensación de dolor y las pulsaciones.

Un interesante estudio médico científico, publicado en la British Medical Journal (Diario Médico británico) (No. 6993, 10 de junio de 1995), comprobó sin dejar duda alguna los beneficios de darle al recién nacido azúcar para reducir la sensación de dolor como el pinchazo en el talón para una muestra de sangre o antes de la circuncisión.

El estudio, titulado: 'El efecto analgésico de la sacarosa en referencia a los niños: un proceso de control aleatorio', realizado por Nora Haouari, Christopher Wood, Gillian Griffiths y Malcolm Levene en el pabellón post-natal del Hospital General de Leeds Inglaterra.

60 infantes sanos de edad de gestación de 37-2 semanas y edad post-natal de 1-6 días, recibieron de manera aleatoria 2ml de una de las cuatro soluciones: 12,5% sacarosa, 25% sacarosa, 50% sacarosa, y agua esterilizada (de control).

El primer grupo de 30 bebés recibió jarabe de azúcar antes de una prueba de sangre de rutina (pinchazo en el talón, generalmente doloroso) para detectar ictericia. Los otros 30 bebés sólo recibieron agua esterilizada como grupo de control.

Colocar 2ml de una solución de sacarosa de 25% o 50% en la lengua de un bebé antes de pinchar reduce significativamente el tiempo del llanto, comparado con los bebés que recibieron solo agua. También, sus pulsaciones regresaron a la normalidad más rápido de lo normal. La solución de azúcar más fuerte tuvo el mejor efecto, reduciendo más el llanto con el incremento de la sacarosa. De lo cual debemos concluir que la sacarosa (azúcar) colocada en la lengua puede ser útil u segura como analgésico para el uso en infantes recién nacidos.

Blass y Hoffmeyer también demostraron que 12% de solución oral de sacarosa para el pinchazo o la circuncisión también redujo el tiempo de duración del llanto del bebé. Este estudio fue informado en el Diario ‘The Independent’ así como también en el artículo del Diario Médico Británico.

La práctica del Profeta, está registrada en la colecciones de los dichos e informes acerca de su vida, en donde las más reconocidas son las dos colecciones auténticas de Al-Bujari y Muslim.

Abu Buradah relató de Abu Musa, quien dijo:

“Cuando mi esposa dio a luz; lo llevé al Profeta Muhámmad, quien lo llamó Ibrahím. El Profeta masticó un dátil, luego lo tomó y lo untó dentro de la boca del bebé.”

Hay muchos mas relatos como este.

Los dátiles contienen un alto porcentaje de azúcar (70-80%); tiene fructosa y glucosa que tienen alto valor en calorías, es fácil y rápidamente digerible, es muy beneficioso para el desarrollo del cerebro. El dátil contiene 2.2% de proteínas, vitamina A, vitaminas B1, B2 y ácido nicotruic (contra la Pelagra); tiene minerales necesarios para el cuerpo como potasio, sodio, calcio, hierro, manganeso y cobre. El potasio, con un porcentaje muy alto, se ha demostrado que es muy efectivo para los casos de hemorragia, tales como los casos de nacimiento y circuncisión.

Podemos destacar que en la Sunnah también se aconsejan los dátiles para la ruptura del ayuno en Ramadán. Los dátiles se deben comer, si están disponibles, antes de la oración del ocaso, esto es médica y nutricionalmente la mejor forma de desayunar y por supuesto, también es la Sunnah.

La importancia de los dátiles también se indica en un hermoso pasaje del Corán, en el capítulo llamado Mariam, versículos 25-26

“Sacude el tronco de la palmera y caerán sobre ti dátiles maduros y frescos. Come, bebe y complácete.”

Ésta fue la orden de Dios, el Creador, para la Virgen María en el momento del nacimiento de Jesús, el Profeta bendito de Dios. Era una medida para hacer el parto fácil y cómodo.

Como los autores del estudio médico referido intentan probar con una nueva sustancia azucarada o dulce, recomendamos el dátil para el alivio del dolor en los recién nacidos.

“Les haremos ver Nuestros signos en los horizontes, y en ellos mismos, hasta que se les evidencie [a través de ellos] la Verdad. ¿Acaso no es suficiente tu Señor como Testigo de todo?”

 

EL MILAGRO DEL HIERRO

 

 

 

 


El hierro es uno de los elementos más reiteradamente nombrados en el Corán. En el sura conocido como Al-Hadid, que significa “El Hierro”, leemos:

“Por cierto que enviamos a nuestros Mensajeros con las pruebas evidentes e hicimos descender con ellos el Libro y la balanza de la justicia para que los hombres sean equitativos. Hemos hecho descender el hierro, en el que hay gran poder y beneficio para los hombres. Allah sabrá quiénes se esfuercen sinceramente por Su causa y la de Sus Mensajeros; Allah es Fortísimo, Poderoso.”


A la palabra “anzalna”, traducida como “hicimos descender” y utilizada en referencia al hierro el este versículo, podría atribuírsele un significando metafórico para explicar que el hierro ha sido dado para beneficiar a las personas. Sin embargo, cuando tomamos en consideración el significado literal de dicha palabra, es decir, que fue enviado físicamente desde el cielo, ya que esta palabra es utilizada en el Corán únicamente en sentido literal, como cuando Dios se refiere al descender de la lluvia o de la revelación, comprendemos que este versículo implica un milagro científico muy importante. Ya que los modernos hallazgos de la Astronomía demuestran que el hierro encontrado en nuestro mundo proviene de una estrella gigante del espacio exterior.

No sólo el hierro de la tierra, sino también el de todo el Sistema solar, proviene del espacio exterior; ya que la temperatura del Sol no es apropiada para la formación del hierro. El sol tiene una temperatura en su superficie de 6.000 grados Celsius, y una temperatura en el centro de aproximadamente 20 millones de grados. El hierro sólo puede producirse en estrellas mucho más grandes que el Sol, donde la temperatura alcanza algunos cientos de millones de grados. Cuando la cantidad de hierro excede un cierto nivel en una estrella, la estrella ya no puede retenerlo, y eventualmente explota en lo que se llama una “nova” o una “supernova”. Estas explosiones hacen posible que el hierro sea diseminado por el espacio.

Una fuente científica proporciona la siguiente información sobre este asunto:

“Existen también evidencias sobre lo que ocurre en las supernovas más viejas: los elevados niveles de hierro en los sedimentos del mar son prueba de que la explosión de una supernova ocurrió hace aproximadamente 5 millones de años a no más de 90 años luz del sol. El Hierro-60 es un isótopo radiactivo de hierro, formado en las explosiones de las supernovas con una vida media de 1.5 millones de años. La elevada presencia en el lecho oceánico de este isótopo en una capa geológica determinada, indica la nucleosíntesis reciente en el espacio cercano y su subsecuente transporte a la tierra (quizás como granos de polvo).

Todo esto demuestra que el hierro no se formó en la Tierra, sino en supernovas, y llegó aquí (descendió), como está explicado en el versículo del Corán. Está claro que este hecho no pudo ser conocido en el siglo 7, cuando el Corán fue revelado, sin embargo lo encontramos mencionado en la Palabra de Dios, Quien abarca todas las cosas en Su conocimiento infinito.

El hecho que el versículo mencione específicamente que el hierro descendió a la Tierra es sorprendente, considerando que estos descubrimientos fueron hechos al final del siglo 20. El microbiólogo Michael Denton, en su libro “Nature’s Destiny”, enfatiza la importancia del hierro:

“De todos los metales no hay ninguno más esencial para la vida que el hierro. Es la acumulación de hierro en el centro de una estrella que activa una explosión de la supernova lo que a continuación esparce los átomos vitales para la vida a lo largo del cosmos. El influjo de los átomos férricos, causado por la fuerza de gravedad hacia el centro de la tierra primitiva, generó el calor que causó la diferenciación química inicial de la tierra; esto formó los gases de la atmósfera temprana, y finalmente de la hidrosfera. Es el hierro fundido en el centro de la Tierra el que, actuando como un dínamo gigantesco, genera el campo magnético de la misma, que a su vez crea los cinturones radioactivos de Van Allen, que protegen la superficie del planeta de la radiación cósmica destructiva y conservan la capa de ozono, crucial para el filtrado de los rayos dañinos…”

“Sin el átomo férrico, no existiría ninguna vida basada en el carbono en el cosmos; ninguna supernova, nada habría calentado la tierra primitiva, ninguna atmósfera o hidrosfera se habría formado. No habría ningún campo magnético protegiéndonos, ninguna capa de ozono, ningún metal para hacer la hemoglobina [en la sangre humana], ningún metal para controlar la reactividad del oxígeno, y ningún metabolismo oxidante.”

“Existe una relación íntima entre la vida y el hierro, entre el color rojo de la sangre y el color rojo de alguna estrella distante, no sólo indica la relevancia de los metales en la biología sino también el “biocentrismo” del cosmos…”

Esta explicación indica claramente la importancia del átomo férrico. El hecho de que se ponga una atención particular sobre el hierro en el Corán, da énfasis a la importancia de este elemento.

Es más, se usaron partículas de óxido férrico en un tratamiento contra el cáncer en meses recientes y se lograron resultados positivos. Un equipo liderado por el Dr. Andreas Jordan, en el mundialmente famoso Hospital Charité en Alemania, ha tenido éxito destruyendo las células cancerígenas con esta nueva técnica conocida como “hipertermia magnética fluida” (líquido magnético de alta temperatura). Como resultado de esta técnica, realizada por primera vez en el paciente Nikolaus H., de 26 años de edad, ninguna nueva célula cancerígena se observó en él en lo siguientes tres meses.

Este método de tratamiento puede resumirse como sigue:

1. Unas partículas de óxido férrico disueltas en un líquido contenedor, se inyectan en el tumor por medio de una jeringa especial. Estas partículas se extienden a lo largo de las células del tumor. Este líquido consiste en miles de millones de partículas, 1.000 veces más pequeñas que los corpúsculos de la sangre, el óxido férrico en 1cm cúbico puede fluir fácilmente a través de los vasos sanguíneos.

2. El paciente es colocado entonces en una máquina con un campo magnético poderoso.

3. Este campo magnético, aplicado externamente, empieza a poner las partículas férricas en el tumor en movimiento. Durante este tiempo, la temperatura en el tumor que contiene la inyección de partículas de óxido férrico sube a 45 grados.

4. Por unos minutos las células cancerígenas, incapaces de protegerse del calor, o se debilitan o resultan destruidas. Los tumores pueden ser entonces completamente erradicados con la quimioterapia tradicional.

En este tratamiento sólo las células con cáncer son afectadas por el campo magnético, porque sólo en ellas se inyectan las partículas de óxido férrico. Esta técnica representa un desarrollo enorme en el tratamiento de esta enfermedad potencialmente letal.

El hierro también ha demostrado ser una cura para las personas que padecen anemia. En el tratamiento de tales enfermedades extendidas, las palabras “…el hierro, en el que hay gran poder y beneficio para los hombres.” (Corán 57:25) son particularmente notables. De hecho, en ese verso, el Corán puede estar indicando los beneficios del hierro para la salud humana. Pero Dios sabe más.

Meme:Cuestión nominalista de la terminología de una teoría cultural y difusión empleada

 


Meme



Un meme es, en las teorías sobre la difusión cultural, la unidad teórica de información cultural transmisible de un individuo a otro o de una mente a otra (o de una generación a la siguiente). Es un neologismo acuñado por Richard Dawkins en El gen egoísta, por la semejanza fonética -en inglés, idioma original- con gen y para señalar la similitud radical con la memoria y la mimesis.

Según Dawkins, poseemos dos tipos de procesadores informativos distintos:




El genoma o sistema genético situados en los cromosomas de cada individuo y determinante del genotipo. Este ADN constituye la naturaleza biológica vital en general y humana en particular. Mediante la replicación, los genes se transmiten sexualmente durante generaciones.

El cerebro y el sistema nervioso permiten procesar la información cultural recibida por enseñanza, imitación (mímesis) o asimilación, divisible en idea, concepto, técnica, habilidad, costumbre, etc., y nominados "memes" con cierta ambigüedad.

La tesis más importante de Dawkins es que los rasgos culturales, o memes, también se replican. Por analogía con la agrupación genética en los cromosomas, se considera que los memes también se agrupan en dimensiones culturales, incrementables con nuevas adquisiciones culturales. La gran diferencia es que, mientras los cromosomas son unidades naturales independientes de nuestras acciones, las dimensiones culturales son nuestras construcciones. Así, la cultura no es tanto un conjunto de formas conductuales, sino más bien información que las especifica.


Transmisión de los memes


Para el conjunto de los memes se dan las características propias de todo proceso evolutivo: fecundidad (algunas ideas son especialmente efectivas), longevidad (persisten durante mucho tiempo) y fidelidad en la replicación (conservadurismo tradicional, especialmente el enseñado como parte de la educación infantil).



A su vez, los memes se dan en un amplio campo de variación, se replican a sí mismos por mecanismos de imitación y transmisión de cerebro a cerebro y engendran un amplio abanico de copias que subsisten en diversos medios. Con ello tenemos el marco general de un proceso evolutivo que Dawkins compara con la evolución biológica, e incluso llega a aceptar que los memes deben ser considerados como estructuras vivientes no sólo metafóricamente, sino técnicamente. Los memes alternativos, que pueden servir para efectuar la misma función, son llamados alelomemes o memes homólogos. A su vez, los memes pueden agruparse formando macromemes, que constituyen un sistema de muchos memes estructurados e interrelacionados que forman un objeto cultural complejo, tal como una lengua, una teoría, una mitología, etc. En general, la mayor parte de las construcciones teóricas que sustentan la teoría de la evolución de las especies, son aplicadas por los defensores de las tesis de Dawkins a la teoría de los memes.



De la misma manera que los genes se autorreplican porque sí (ergo, inconscientemente), los memes tienden a replicarse igualmente; las buenas ideas no lo son propiamente si son incapaces, a la vez, de replicarse bien. Así, los memes son indiferentes a la verdad, como los genes son ajenos a cualquier clasificación. Este mecanismo de autorreplicación no es exclusivo de sistemas vivos, como el ADN y el ARN: ciertos polímeros y cristales, y los virus informáticos muestran este comportamiento, por lo cual no debería resultar ilógico en algo inerte como un meme, ya que como vemos se trata de un patrón visible en muchos elementos naturales. Los genes de un ser vivo, conformen pasan las generaciones, alcanzan proporciones insignificantes en sus descendientes. De este modo el equipo o colección de genes de un individuo tiende a desaparecer. Sin embargo una buena idea o un invento puede perdurar casi intacta durante siglos y siglos. Los memes y los genes a menudo se refuerzan los unos a los otros pero esto no siempre es así; por ejemplo un gen para el celibato seria erradicado rápidamente del acervo génico pues estaria condenado al fracaso, en cambio un meme para el celibato puede tener mucho existo en el acervo de memes. El medio de transmisión es la influencia humana de diversa indole, palabra escrita, hablada, el ejemplo personal, etc.

Desarrollo de la teoría


La teoría de los memes está siendo desarrollada por varios investigadores, que la unen a las tesis de Lumsden y Wilson o que las vinculan con los estudios de Luigi Luca Cavalli-Sforza. Además del mismo Dawkins, F. T. Cloak, J. M. Cullen, E. Moritz, A. Lynch y algunos otros autores, son los representantes de esta concepción de la transmisión y evolución cultural.



Como explicación de la evolución de la cultura, todavía aparece como una pre-teoría en fase de acumulación de datos y de elaboración de un aparato matemático suficiente. Los estudios de Cavalli-Sforza y Marc Feldman proporcionan una buena base de partida para el estudio cuantitativo de la transmisión y evolución cultural, aunque estos autores no defienden exactamente la teoría principal de los memes de Dawkins. En cualquier caso estos estudios iniciados desde la perspectiva de la genética, la sociobiología y la etología son la primera aproximación no meramente cualitativa al proceso de la transmisión y evolución cultural, y pretenden ampararse en la tradición científica del evolucionismo.



Pero mientras los procesos evolutivos biológicos se rigen siempre por el modelo darwiniano, la evolución de la cultura, con intervención humana directa, parece seguir a veces un modelo de tipo lamarckiano de transmisión de caracteres adquiridos, lo que permite una evolución rapidísima —potenciada por la velocidad casi instantánea de los medios de comunicación— comparada con los procesos darwinianos. En cualquier caso, la constitución genética humana está determinada por unos 3.000 millones de nucleótidos procedentes del ADN materno y otros tantos procedentes del ADN paterno. Pero las neuronas del sistema nervioso son 100 veces más numerosas y las conexiones entre ellas todavía muchísimo más. De ahí que intentar la creación de un modelo matemático que permita entender la evolución cultural, sea todavía una empresa muy difícil que, no obstante, empieza a ser acometida por los autores mencionados y por los teóricos de la inteligencia artificial.



Filósofos como Daniel Dennett, Donald Davidson y Jesús Mosterín han contribuido a desarrollar una teoría de la cultura que saca partido a la noción de meme. En particular, y según Mosterín, la cultura actual de un individuo en un momento determinado sería el conjunto de los memes presentes en el cerebro de ese individuo en ese momento. A su vez, la noción vaga de cultura de un grupo social es analizada por el mismo autor en varias nociones precisas distintas, definidas todas ellas en función de los memes presentes en los cerebros de los miembros del grupo.[1]

Otras teorías similares


Otros autores han señalado una idea semejante y han propuesto otros términos para designar estas unidades mínimas de información cultural. Así, por ejemplo, Edward O. Wilson y C.J. Lumsden han propuesto el término culturgen, y aunque en las obras de dichos autores hay un más amplio tratamiento cuantitativo de la transmisión de los culturgenes, se ha acabado imponiendo la terminología de Dawkins, aunque no todos los defensores de la teoría memética compartan todas las tesis de dicho autor.

Críticas a la teoría de los memes


La utilización de la teoría de los memes se ha extendido por varias ramas de la ciencia y el pensamiento, pero no es aceptada universalmente, ni siquiera en el contexto de los estudios evolucionistas. Para algunos es una simple ocurrencia de Dawkins, un paralelismo innecesario que intentaría extrapolar al mundo de la cultura su teoría de los genes egoístas, lo que incluso podría llevar a conclusiones indeseables si se aplica al mundo de la política.[2] De todos modos, y con independencia de las ideas de Dawkins, en un contexto dado de análisis cultural parece difícil prescindir de alguna noción de unidad o trozo elemental, al que unos llaman rasgo cultural, otros, variedad cultural, otros, culturgen y otros muchos, meme. Desde un punto de vista científico, lo relevante parecen ser los análisis y resultados a los que se llegue, más bien que la cuestión nominalista de la terminología empleada.

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